Friday, September 4, 2009

¿La Verdadera Felicidad?


Me encuentro en un lugar bien transitado, y a veces muchos se detienen a charlar. A diario tengo que recibir información ¡pero jamás revelarla! Osea, tengo que ser muy prudente. Lamentablemente, tengo que enterarme de muchas historias que no quiero escuchar pues no son de mi incumbencia pero tengo oídos y si hablan a mi lado, tengo que escucharlos, es inevitable. Habiendo aclarado esto, en esta ocasión les hablaré acerca de la “Verdadera Felicidad”.
Sin entrar en detalles privados por seguridad a la identidad de estas personas, en estos momentos me encuentro dando gracias a Dios por darme la “Verdadera Felicidad”.

Se encuentran dos hombres hablando de dinero. Estas personas tienen mucho dinero y han tenido mucho más dinero en el pasado. Uno de ellos comienza a contarle al otro (a quien NO conoce muy bien) acerca de los problemas que tiene con su esposa con quien lleva tal vez 1 año de casado. La critica constantemente y se queja. También menciona que ella no tiene idea de la fortuna que El produce al mes, y añade que está saliendo con otra muchacha (para rebosar mi copa de indignación femenina) quien le da mucha felicidad. No solo eso, sino que de pronto ¡me incluye a mí en la conversación! Y me hace una pregunta que realmente no estaba prestándole atención en el momento (porque no me incumbía) y tan solo me volteé y sonreí sin decir palabra dejándoles saber que no estaba pendiente de sus asuntos. Estamos hablando de que este hombre no me conoce, solo sabe mi nombre. Luego de esto sigue la conversación y el otro hombre (el que escuchaba) le dice: “lo que tienes que hacer es hacerle un muchacho, no importa que sea una mala esposa pero que sea buena mamá…esa es la verdadera felicidad.” Mis ojos que de por si son grandes, se abrieron de par en par y yo para disimular, actuaba como si no podía ver bien el monitor de la computadora. (LOL) De paso que la critica, le miente, le es infiel, este otro hombre la sugiere la brillante idea de usarla para tener un hijo y El ser feliz.

Que tristeza saber que a nuestro alrededor hay tantas personas que realmente no saben cuál es la “Verdadera Felicidad”, aún estando en países libres no nos damos cuenta de que la felicidad está prácticamente en cada esquina. La Verdadera Felicidad, es ese estado en el cual todos queremos vivir. A diario vemos en las noticias como familias enteras son asesinadas, personas de todas las edades se suicidan, novios matan a novias, mamas matan a sus hijos, esposos a esposas, hijos a padres, y me pregunto… ¿Será que nunca escucharon acerca de la verdadera felicidad? ¿Será que no les han dicho que no fueron creados para ser infelices?

Pero antes de seguir, vamos a definir ¿Qué es Felicidad? Según el diccionario de la Lengua española: La Felicidad es el Estado de ánimo de la persona que se siente plenamente satisfecha por gozar de lo que desea o por disfrutar de algo bueno.

¿Estado de Ánimo? Quiere decir, que esto puede ser variable. Puede que dependa de algo o alguien. Depende de satisfacciones, deseos, disfrutar, sentimientos. Así que la felicidad es variable, porque si es un estado de ánimo, especialmente en aquellos días mensuales de la mujer, quiere decir que no estamos muy felices, o si es día de pagar la renta y no alcanza el dinero no somos felices en esta ocasión.
¿Crees que la felicidad es un sentimiento o puede ser un estado permanente? ¿Crees que la felicidad puede ser una decisión o depende de tu pareja, familia y otras relaciones, o depende del dinero que tienes en la cuenta o de los bienes que tienes, incluso de tus logros y talentos? ¿Va de la mano la felicidad con los acontecimientos diarios? Ok, basta de preguntas…ahora van las respuestas.

Napoleón Bonaparte, unos de los grandes y famosos hombres de la historia mundial, fue un Emperador, guerrero, revolucionario, militar exitoso, político, codiciado, y un hombre que tuvo muchas victorias terrenales pero muchos más desaciertos; nació en un hogar con múltiples hermanos donde su padre Carlos María Bonaparte era inconstante en su carrera y tenía pocas aptitudes para sobrellevar la vida, sus días eran un tanto difíciles por tener pocos recursos económicos, desde joven fue revolucionario y tenía un coeficiente intelectual alto y brillante. Llegó a ser un General de renombre y conoció a su primera esposa (sin contar las relaciones anteriores), Josefina Tasher quien le fue infiel en numerosas ocasiones. Napoleón le corresponde siéndole infiel con una condesa polaca María Walewska que conoció por ahí en una guerra. (Supuestamente Napoleón amaba profundamente a su primera esposa Josefina como a nadie había amado antes…pero no lo supo demostrar ¿eh?). Tuvo un hijo (León) con María Walewska (su amante) quien satisfizo su deseo de ser padre, pero es cuando su legado quedaría finalizado al mandar a pedir una archiduquesa austríaca María Luisa y divorciarse de Josefina, para tener descendencia con linaje real. María Luisa dio a luz un hijo Napoleón II el que sería el heredero al imperio, pero lastimosamente éste nunca pudo llegar a ser Emperador sucesor de su padre al fallecer a temprana edad. Napoleón Bonaparte termina en una prisión torturado ubicada en una isla remota de África, con un imperio derrotado y una obsesión por tener siempre la Gloria. ¿Crees que Napoleón Bonaparte encontró la verdadera felicidad? ¿Con todo el éxito que tuvo, las tantas mujeres, hijos, de nacer pobre llegar a ser Emperador de una nación poderosa? Yo creo que NO.

A pesar de las victorias, sus motivaciones eran incorrectas. Vivió para la batalla y ganó la gran mayoría de ellas, pero no ganó la batalla de su vida. Napoleón fue un hombre brillante en los negocios pero torpe en su vida sentimental. Como dice la Doctora Psicóloga famosa de televisión Nancy Álvarez “un anaRfabeto emocional” (quiso decir analfabeto), con muchos desaciertos amorosos podemos notar que El dejaba una mujer por la otra, como cambiarse de ropa, a estas mujeres amó profundamente pero no les atendió ó entendió. Logra tener hijos y se le muere el sucesor, y todo por lo que trabajó lo vio derrumbarse en días. ¿Valió la pena haberse dedicado su vida entera a su carrera y a salir de la pobreza? ¿Valió la pena buscar de mujer en mujer satisfacer sus deseos? ¿Dejó un legado familiar o testimonio de haber sido un hombre conforme a los principios de su creador?

Si Napoleón hubiese buscado la “Verdadera Felicidad” su vida y su final hubiesen sido diferente. Ahora, ya describimos que era la felicidad, podemos añadir que Napoleón no tenía un estado de Felicidad permanente porque era inconstante y siempre quería mas. Lo tuvo y todo y no tuvo nada. Recordemos que la felicidad es un estado donde la persona se siente plenamente satisfecha, ¿se sentía alguna vez satisfecho Napoleón? Si esto era así no debía de haber buscado más romances, más hijos, mas poder.

Con esto puedo decirles lo que es la “Verdadera Felicidad”.

Se dan cuenta que tienen relación la historia #1 y la historia de Napoleón Bonaparte. Personas exitosas en sus carreras y adineradas, con esposas (os) y familias, buscando la verdadera felicidad sin tener éxito. Yo desde un punto de vista personal he tenido casi todas estas cualidades y eso no me ha hecho feliz. Tener una pareja que me ame, un hijo hermoso, progreso en mi carrera, dinero en algunas ocasiones (jijijiji) un carro de buena marca y con todo eso no he sido feliz. Fue cuando escuché una conferencia de parejas que dio el Pastor y Psicólogo José Del Toro, donde él profundizaba lo que era la Felicidad. Me llamó la atención que él dijo que “la felicidad no depende de tu pareja”. Fue cuando el mencionó que es un estado permanente del alma y que a menudo confundimos felicidad con alegría. Con esto, él mencionó que se puede estar feliz y triste a la vez, se puede estar enfermo pero seguir siendo feliz. La felicidad no depende de las circunstancias, no depende de una mujer o un hombre (pareja), no depende de las riquezas, depende del estado de tu alma. Se es Feliz o se es Infeliz.

¿Eres o no Eres? Te sientes satisfecho contigo mismo (a), con el camino que lleva tu vida, con la forma en que te desenvuelves en medio de conflictos, con tu vida cotidiana, al terminar el día sientes que ha sido un día bendecido y te sientes lleno, tienes la certeza de que no se te fueron las horas en actividades poco productivas, horas que Dios diseñó para tí y las pasaste amargado (a) o de mal humor, criticando, quejándote, argumentando, peleando, desilusionado (a), buscando la felicidad en el sexo ilícito (es decir sexo con parejas sin haberse casado o con otra persona que NO sea tu esposo/a), compitiendo, maldiciendo, derrochando palabras poco agradables, malgastando el dinero, encarcelado (a) en vicios y adicciones (no solo de índole narcótico, también esto incluye pornografía, juegos de video, internet, juegos de azar, pereza), hablando de otros y chismeando, insatisfecho (a) con la vida, etcccccc. Cuando eres feliz, no importando lo que pase, seguirás siendo feliz. Pero, dejamos claro que no eres feliz cuando no haces lo correcto por serlo.

El apóstol Pablo decía en Romanos 4:6-8 (Biblia en Lenguaje Sencillo) 6 David nos habla de la felicidad de aquellos a los que, sin hacer nada para merecerlo, Dios declara inocentes por confiar en él. Así lo dice en la Biblia: 7 "¡Qué felices son aquellos a los que Dios perdona! ¡Dios ya se ha olvidado de los pecados que cometieron! 8 "¡Qué felices son aquellos a los que Dios perdona de todo lo malo que han hecho!". Aun cuando estas personas de las que están hablando no merecen la felicidad, Dios los declara inocentes pero ellos hicieron algo para poder alcanzar ese perdón y fue “confiar en Dios” por tanto Dios les dio la “verdadera felicidad”.
Después de todo lo que Napoleón Bonaparte hizo, en realidad no hizo nada. Los dos caballeros de la primera historia piensan que la felicidad que profundamente anhelan está en un hijo y/o en una relación extramatrimonial. Siempre digo referente a esto que si mi marido no puede con una, imagínate con 2! Jajajajaja, mentira, si puede conmigo y muy bien, pero póngase a pensar, los hombres son formados desde pequeños con la mentalidad de que son más hombres cuando tienen varias mujeres. ¡Eso no define la hombría de alguien! Entonces, como las matemáticas son perfectas, Hombre + Hombre= ¡doble hombre! ¿Hombre al cuadrado es mas hombre que 1 solo hombre? ¿Eso lo hace mas hombre? NO. Cuando logras tener un estado de felicidad permanente en tu alma, es cuando estas satisfecho de que el rumbo que llevas está bien.

Todos tenemos lo que en el mundo se le dice el “sexto sentido” y este sexto sentido no es más que la comunión c
on nuestro espíritu. No comunicación con espíritus ni ver fantasmas como en la película “I see dead people, shahhhlalalala” ¡no! Es comunicarte con tu propio espíritu. Todos somos formados de 3 partes, Alma, Cuerpo y espíritu. Cuando estas sometido al Espíritu de Dios [nótese que espíritu y Espíritu con minúscula (es el mío) y mayúscula (es el de Dios) es diferente] tu felicidad es permanente. Él es quien te guía por el camino que es y aún cuando no entiendes por dónde vas, confías que Dios sabe lo que hace. Recuerdan que es así como son felices los que Dios perdona todo lo malo porque han confiado en El.


Proverbios 10:28 “A los justos les espera la felicidad; a los malvados, la ruina”. En la biblia, se refieren a “justos” como los que aman a Dios, que hacen el bien, que viven correctamente, que agradan a Dios con sus acciones y su Fe en El. Fe en El es confianza. Cuando se refieren a “malvados” se refieren a todo lo contrario. Básicamente, los que hacen el mal, los que no viven de acuerdo a los mandamientos de Dios, los que no viven guiados por el Espíritu Santo, aquellos que viven sin amor (aun llamándose “cristianos”).

1 Corintios 13 “2. Si no tengo amor, de nada me sirve hablar de parte de Dios y conocer sus planes secretos. De nada me sirve que mi confianza en Dios sea capaz de mover montañas 5c.-(quien tiene amor)no se pasa la vida recordando lo malo que otros le han hecho 13 Hay tres cosas que son permanentes: la confianza en Dios, la seguridad de que él cumplirá sus promesas, y el amor. De estas tres cosas, la más importante es el amor”. Entonces, quieres tener la “Verdadera Felicidad” bueno esta vez te dejo la conclusión a ti de lo que debes de buscar y hacer. Solo recuerda las siguientes preguntas:

1) ¿Tu felicidad ha dependido o depende de tu pareja o alguna relación?
2) A pesar de tus logros, éxito, dinero, fama, bienes ¿al final del día te sientes lleno (a)?
3) ¿Crees que valió la pena todo lo que Napoleón Bonaparte conquistó para quedarse enteramente triste y solo?
4) ¿Sinceramente, eres o no eres feliz? (Eso solo lo saben tu y Dios)
5) Sabes que Dios existe y que Dios es Amor, pero ¿Haz buscado su perdón?

Espero haberte bendecido con estas palabras, le doy gracias al Dios que da la “Verdadera Felicidad” por habérmela dado a través de su hijo Jesús. Le doy gracias por ti y porque leíste este blog, y también le pido que te pueda dar esa felicidad inmerecida a través de su hijo a quien envió con el propósito de servirnos de puente entre el Dios creador de todo y nosotros.

Tuesday, September 1, 2009

Comparándonos con los Otros



“Cuando nos dedicamos a compararnos con otros, se nos gastan las energías y las fuerzas se nos agotan.”

Alicia Rada




Por muchos años viví de esta forma, gastando mis energías y utilizándolas en comparaciones, críticas, justificaciones personales, y buscando los defectos de otros para sentirme mejor.

Nunca estuve conforme con quien era, como era, como actuaba o como era mi vida. Siempre buscaba mejorar todo y el perfeccionismo que nunca llegué a alcanzar, me estaba secando interiormente.

Un Pastor muy conocido llamado Edwin Lemuel Ortíz dice que “una historia siempre ayuda” así que les voy a relatar una.


En una ocasión participé de una competencia de canto. Practiqué muchísimo, muchas horas, en la escuela con el profesor, en mi casa, en la regadera, etc. Por muchos días y semanas, me mantuve enfocada solo en eso y estaba decidida a llevarme el premio mayor como en ocasiones pasadas. Mis oponentes eran menos experimentados que yo y tenían menos preparación. Sin embargo me confié y un fin de semana antes del concurso me fui a la piscina y a causa de eso me dio Bronquitis. Por mi desobediencia, tuve que participar del festival con Bronquitis. Mi profesor Harnys Silva, me había recomendado no ir a la piscina pero sin embargo fuí. Llega el día de la competencia y participo; canto espectacularmente bien, todos aplaudieron de pie y gritaron porras a mi nombre. Todos me daban por ganadora. ¡Era obvio! Dan los resultados, y cuando van a decir el 2do lugar para este conocido concurso a nivel regional, llaman mi nombre en el 2do lugar. ¡Me tomo por sorpresa! Como es posible? decíamos la mayoría! ¡Esto es un fraude! Ganó otra muchacha, quien canta muy bien, pero por mis ínfulas de superioridad, me confié y me descuidé. Por compararme constantemente y justificar mis defectos, Dios me dio una lección de obediencia.

Luego de eso ocurrió lo mismo con otro festival de canto y aunque notoriamente había una diferencia entre las cualidades de la persona que se llevó el premio y mis cualidades, otra vez el premio se lo llevo otro.

Esta historia trae a mi memoria la escritura que dice:

1 Corintios 9:24-27 (Nueva Versión Internacional) “24 ¿No saben que en una carrera todos los corredores compiten, pero sólo uno obtiene el premio? Corran, pues, de tal modo que lo obtengan.25 Todos los deportistas se entrenan con mucha disciplina. Ellos lo hacen para obtener un premio que se echa a perder; nosotros, en cambio, por uno que dura para siempre.26 Así que yo no corro como quien no tiene meta; no lucho como quien da golpes al aire.27 Más bien, golpeo mi cuerpo y lo domino, no sea que, después de haber predicado a otros, yo mismo quede descalificado.”


Claramente el apóstol Pablo, se refería a buscar el premio mayor, el premio que vale la pena buscar, el premio por el cual debemos luchar a diario y este es la Salvación. Ahora, no estoy hablando en estos momentos de Salvación, pero ¿que pasaría si te digo que parte de mantener tu salvación, es ¡dejar de compararte con los demás!? ¿Porque pasamos nuestros días comparándonos y criticando a otros sin detenernos a examinar nuestras faltas y defectos? estos podrían repararse con un poco de humildad y de esfuerzo.


En esas “carreras” en las que yo competía, refiriéndome al día a día, una competencia con los demás constante, siempre resultaba ganando solo 1, y ese uno era el enemigo, pero no me refiero al Diablo a quien siempre vivimos echándole la culpa de todo, sino que me refiero a nosotros mismos. Alicia, ¿que enredo tienes, como que enemigos de nosotros mismos? Les explico, ese 1 que ganaba, en realidad no gana, porque si se dan cuenta más adelante en el versículo, dice: Ellos lo hacen para obtener un premio que se echa a perder, entonces ¿creen que en realidad hay alguna ganancia en esta competencia? Yo creo que en realidad, NO.

Dice mi Pastor a quien también considero mi padre, José Renato Ramos, que “Perdiendo se Gana”, pero también podemos decir lo inverso, que “Ganando se Pierde”. Una canción de Gilberto Santa rosa dice que “Todo lo que sube tiene que bajar”, pero si estamos en Cristo subiremos y no bajaremos. Esa debe ser realmente nuestra meta, SUBIR pero no en las áreas de esta tierra, sino subir a encontrarnos con nuestro creador.

Ahora, no nos pongamos muy religiosos aquí, no me refiero con SUBIR a que no se puede progresar en la vida, ¡NO! Debemos de prepararnos, estudiar, buscar mejoras, pero hay varios principios claves que debemos aplicar para que esto suceda con éxito. (Luego les digo cuales tal vez en otro blog.)


Ahora, ¿haz obtenido alguna vez unos de estos premios que se echan a perder? ¿Te haz detenido a pensar que al compararte con otras personas puede que tu satisfacción sea temporal? Yo estoy segura que las personas que se comparan con otros necesitan reafirmar cual es su identidad. En una época de mi vida me vi sin identidad. ¡Si! Tenía una crisis de identidad. Cuando muchas personas veían en mi áreas positivas y únicas, YO NO LAS VEIA. No las veía porque veía cualidades en otras personas que yo quería tener. Era como querer ser otra persona. No estaba conforme como Dios me había hecho. Fue cuando me detuve a pensar que El me hizo única, me hizo como ninguna otra criatura viviente en este mundo, muchas se llaman Alicia (creo que hasta hombres), pero hay solo 1 Alicia con las huellas digitales que yo tengo de los más de 7 Billones de habitantes que hay en la tierra, y no solo soy única en ese sentido, sino que el Dios que creó todo, se dedicó a crearme ¡antes de la fundación del mundo! (Salmo 139).


Leía este salmo y mi corazón palpitaba fuertemente, porque dice: “todo estaba ya escrito en tu libro; todos mis días se estaban diseñando, aunque no existía uno solo de ellos.” Que belleza… saber que el mejor diseñador diseñaba mis días antes de que ocurrieran y así como lo hizo conmigo lo hizo con todos, ya El diseño a mis hijos y nietos, y a todos por igual.

Me quiero detener en esta palabra: “Igual”; aunque todos somos iguales somos diferentes. La palabra “igual” significa según el diccionario de la lengua española:


“Que tiene la misma naturaleza, cantidad, calidad, valor o forma que otra u otras personas o cosas, o que comparte con ellas cualidades o características comunes o parecidas”.


Esto no quiere decir que somos idénticos o como diría mi abuelita Luisa “igualiticos” (con ese tonito gocho).

Dios se tomó el tiempo para diseñarnos (Génesis 2:7) y uno por uno nos formó ¿saben de que? del polvo. Perdónenme los que no creen en esta teoría, pero entonces ¿porque cuando morimos nos convertimos en polvo? ¿No será porque de ahí venimos?, si somos “iguales” sabiendo que igual quiere decir similar, misma naturaleza, y mismo valor, ¿porque buscamos ser mejores o destacarnos para sentirnos superiores o únicos? Recuerden que YA somos únicos desde antes de nacer.

Particularmente, cuando estaba maaaaas joven, más joven porque todavía lo soy, siempre sentía la necesidad de “competir”, y no solo de competir sino de competir para ganar. Siempre quería ser la más amigable, la más inteligente, la más bonita, la más arreglada, la más loca, la más divertida, la mas caritativa, la mas mas mas!


Como una Historia Siempre Ayuda: En una ocasión llegué a tener la calificación más alta de mi clase cuando me gradué de 9no grado, (*como decir pasar de Middle School o Junior High a Highschool) y ya yo me sentía parte de la NASA por haber sacado el puntaje más alto de toda mi clase (Oh! Wao!); siempre quería ganar los festivales o competencias de canto en las que participaba como les conté anteriormente, porque “tenia la mejor voz” ¡un talento al descubierto! ¡Todos! ¡Sepan que Alicia es la mejor! Llegué a creérmelo tanto que me hinché como una bomba (globo), y hasta un día creí saber más que mi profesor Harny Silva (mas de 30 años de trayectoria nacional e internacional) quien con dedicación y paciencia me enseñó la mayoría de lo que se acerca del canto.

Ahora, yo era tan solo una adolescente cuando esto ocurría y detrás de esa necesidad de fama, aceptación, superación, ínfulas de superioridad, etc., había un vacio interminable y una necesidad de ser amada y protegida que todos los seres humanos tenemos pero que mal fundada se fue arraigando la raíz en mi corazón y llegó a afectarme en mi adultez.

Por el hecho de haber crecido sin mi padre biológico, mi mami y mi abuela trataron de llenar esa área con halagos y cultivando mi “super Autoestima” con esto no quiero decir que ellas lo hicieron con mala intención, al contrario, lo hicieron con un motivo correcto (apoyarme para ser exitosa en la vida a pesar de esta situación) pero de la forma incorrecta. Al pasar los años, esta “Super Autoestima” cultivada y basada en comparaciones con otros, me llevó a el sub-suelo, como les conté en mi blog anterior (Llenando el Vacío con Dieta), pasé por momentos de depresión crónica donde el vacío de mi vida estaba consumiéndome. Esta vida en una constante carrera me tenía ¡sedienta! Ya no podía mas.


Me detuve en las escrituras (Juan 4) y analicé la historia de la mujer samaritana donde Jesús le dice a esta mujer que si bebe del agua que el da no tendrá sed jamás, les recuerdo o digo a los que no se saben la historia de esta mujer, ella no tenia una vida muy agradable a Dios, ella había tenido muchos maridos y era promiscua, también tenia una relación con un hombre casado cuando se encontró con Jesús y sabemos que tener este tipo de vida no es agradable a Dios porque El no nos diseñó para vivir así, (hay alrededor de 24 versículos y hasta mas que encontré referente a la fornicación o sexo fuera del matrimonio y adulterio) particularmente, creo que la mujer samaritana tenía una “Crisis de identidad” como yo la tuve, como tal vez tú la tengas o hayas tenido, esta mujer no sabía que su creador la había diseñado para ser feliz, para tener un esposo que la cuidara y amara, y que esperar por los días que ya Dios había diseñado para ella le aseguraría su verdadera identidad. Wao, esto me edificó.

La mujer Samaritana es confrontada con sus verdades y también le es revelado que ya no tiene porqué seguir en esta carrera sola, ha conseguido el verdadero destino de la carrera que ella buscaba pero no hallaba. Recuerden que buscamos los premios, pero se echan a perder, si buscamos el premio del agua que da Jesús, no estaremos sedientos como yo estuve una vez a causa de la carrera de mi vida. Este premio no se echa a perder.


Cuando determinamos y aceptamos nuestra verdadera identidad con la que venimos desde el vientre, no hay lugar a comparaciones para buscar cualidades que no nos pertenecen.

Basándonos en el concepto de “igual” misma naturaleza, o que comparte con ellas cualidades o características comunes o parecidas”. En un cuerpo, ¿crees que el ojo puede ser corazón? O ¿la mano puede ser pie? O ¿crees que los glóbulos blancos pueden ser plasma? Así mismo todos siendo iguales somos diferentes, no hay idénticos, todos tenemos una función que desempeñar diferente.


Respeto las diferentes creencias de cada quien, sin embargo permíteme decirte que cuando nos comparamos con otros, nunca vamos a llegar a ser felices, si debemos compararnos con alguien es con Jesús. Tenemos que reconocer que El es el hombre mas famoso de la historia y si queremos ser como alguien queremos igualar a una persona famosa por lo que es, para bien o para mal Jesús es nombrado siempre, los ateos se la pasan criticando a Jesús, los Judíos enseñan profundamente en contra de Jesús, los musulmanes lo aceptan como profeta, y los Satanistas lo odian pero no pueden resistirse a su poder. Entonces, Jesús es: criticado, desechado, “aceptado”, odiado y temido. El es controversial, y ¿no es eso lo que los humanos andamos buscando? ¿ser controversiales? ¿ser renombrados y poderosos? Pero déjenme recordarles que con todo eso, nunca seremos monedita de oro para gustarle a todos, o para ser aceptados.

Si quiero ser como alguien quiero ser como Jesús, El mismo nos enseñó a seguirlo como modelo, diciendo: 29 Obedezcan mis mandamientos y aprendan de mí, pues yo soy paciente y humilde de verdad. Conmigo podrán descansar. Mateo 11:29

Descansar, eso es lo que busca una vida sedienta, descansar. Con Jesús podemos descansar pero la forma de descansar es tomando ese paso que tomó la mujer samaritana. Él le dio del agua que no le dará sed jamás, pero también ella aceptó la identidad que Jesús le dio, al darle la importancia que tenemos para Dios. El, sin juzgarla, le hizo saber que es importante y que ella es aceptada.


Me llama la atención que en ese mismo capítulo dice Jesús que: uno es el que siembra y otro el que cosecha, pero que los dos se alegraran juntos cuando se recoja el fruto. Esto también demuestra que no todos somos idénticos y que cuando entendemos nuestra labor en la vida, no estaremos buscando mas allá de lo que podemos hacer.


Espero no haberte ofendido con ninguna palabra o frase pero es mi labor compartir contigo lo que Dios ha hecho en mí porque como te conté anteriormente, me encontré en una “Crisis de Identidad” por compararme a otros y competir para ser mejor. Tal vez no te identifiques con esta carrera que muchos corremos o hemos corrido, pero te puedo decir que nunca llegaremos en esta vida a la perfección, así que vivamos hoy porque mañana no ha comenzado todavía.